La Aerolínea Mexicana del Estado (AEM) reportó pérdidas superiores a los 932 millones de pesos en los primeros tres trimestres de 2024, de acuerdo con los estados financieros de la empresa.
Entre enero y octubre, la aerolínea, gestionada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), requirió una inyección de 1,175 millones de pesos para sus operaciones, cifra que multiplica por más de cinco los ingresos obtenidos por la venta de boletos y otros servicios.
Los gastos de la empresa incluyen pagos anticipados por el arrendamiento de aeronaves a la firma TAR, así como otros compromisos financieros, entre ellos, una garantía de más de 100 millones de pesos a SAT Aero Holdings, una compañía que mantiene una demanda contra la aerolínea mexicana en tribunales de Estados Unidos.
Durante los tres primeros trimestres de este año, los ingresos de Mexicana sumaron 243 millones de pesos, lo cual cubre apenas el 20 por ciento de sus gastos operativos, que incluyen la compra de combustible y el pago de sueldos. Cada pasajero que transporta genera un ingreso promedio de 927 pesos, mientras que los costos por viajero ascienden a más de 4,400 pesos.
Uno de los factores que impactan negativamente las finanzas de la aerolínea es el alto costo de los servicios contratados con otras empresas, que incluyen tanto el alquiler de aeronaves como la provisión de personal para los vuelos. Además, la ocupación de los vuelos no supera el 60 por ciento, una cifra significativamente inferior al promedio del 85 por ciento en el sector aéreo nacional.
Aunque se espera que en mayo de 2025 la empresa reciba la primera de las 20 aeronaves E195-E2 de Embraer, la situación financiera de Mexicana sigue siendo compleja. A pesar de ello, ha logrado mantenerse operando gracias a subsidios no previstos en el presupuesto de este año, los cuales, a través de la Sedena, alcanzaron un total de 1,474 millones de pesos al tercer trimestre.




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