POR YOHALI RESÉNDIZ Y EL PERIODISMO LIBRE / Alfredo Soberanes
* Desafortunadamente en México, la justicia y protección para los periodistas se ha quedado en el tintero burocrático.
* Informar sin censura, trabajar con honestidad y ser profesional, no debe ir de la mano con arriesgar la vida.
Más allá de las intimidaciones por denunciar la corrupción de los malos gobiernos y la violencia en general, la labor periodística es un compromiso con la sociedad, un aliciente de principios que desnuda la verdad, en un sistema que busca el silencio.
La semana pasada, luego de denunciar al peor gobierno en la historia de Morelos en manos de Cuauhtémoc Blanco Bravo y compañía, tras ventilar actos de corrupción del actual gobierno en la Secretaría de Movilidad y Transportes, y poner en evidencia a los agresores sexuales del país, la directora de Periodismo a Toda Prueba, Yohali Reséndiz, fue cobardemente amenazada a través de mensajes de WhatsApp y una llamada telefónica, en donde le decían: “Ya deja de publicar mamadas o vamos a violarte y luego te haremos pedacitos, no estoy jugando”; le mandaron un video donde descuartizaban a una persona.
El extraordinario periodismo de investigación y datos contundentes de Reséndiz, no solo han sido ejemplo de trabajo y profesionalismo para un entorno silente, sino que han incomodado a delincuentes y políticos improvisados, desnudando la corrupción que antes pasaba desapercibida por conveniencia.
Es preciso recordar que, luego de sumar cuatro asesinatos de comunicadores durante su sexenio, el 29 de abril de este año, en este espacio se exhibió al gobierno fallido del simulador, Cuauhtémoc Blanco Bravo, como el peor del país y de la historia en Morelos. Samir Flores, Juan Jaramillo, Manuel González, y Roberto Carlos Figueroa, fueron asesinados por cumplir con su trabajo, durante la administración que se caracterizó por no hacer nada en contra de la inseguridad y convertirse en uno de los estados más violentos del país, dedicándose solo a publicar esquelas y condenar hechos violentos.
Desafortunadamente en México y Morelos, la justicia y protección para los periodistas se ha quedado en el tintero burocrático, con intentos fallidos de brindar seguridad a los informadores con mecanismos inservibles; tristemente en el país, la libertad de prensa es ficticia.
Informar sin censura, trabajar con honestidad y ser profesional, no debe ir de la mano con arriesgar la vida; la impunidad y complicidad de los corruptos, nos denigran como sociedad y deben ser exhibidos y juzgados por la ley; la prensa debe ser libre, responsable y profesional. Desde esta trinchera de periodismo con independencia intelectual, nos solidarizamos con la informadora Yohali Reséndiz, quien se ha caracterizado por ser congruente, responsable, profesional, imparcial y a toda prueba ¡Basta de amenazas! ¡Basta de impunidad! ¡Sí a la justicia! ¡Sí a la verdad! ¡Sí a la libertad de prensa!
¡Gracias por el honor de su confianza! articuloseptimo09@gmail.com





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