La mayoría de magistradas y magistrados acusan al presidente, Luis Jorge Gamboa Olea de “mentiroso” y de impulsar un proceso de selección de nuevos jueces con vicios de origen que fueron denunciados en su momento
Especial para En Resumen
La “luna de miel” entre el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Luis Jorge Gamboa Olea, y la mayoría de los integrantes del Pleno, provocada por la reforma judicial y sus efectos a mediano plazo en el cargo que ahora ocupan, y que los llevó a “unirse”, llegó a su fin y, esta vez, con un encontronazo mediático en el que, incluso, han salido a relucir algunos “trapitos sucios” que pudieran augurar la “caída” de Gamboa de un momento a otro.
El motivo que orilló a magistradas y magistrados, opositores a Gamboa Olea a la confrontación que han tenido con éste desde que asumieron el cargo, ahora fue el reciente nombramiento de nuevas juezas y jueces, entre ellas Paola Tapia Esquivel quien con 28 años de edad y apenas dos años de experiencia en el Tribunal, logró ganarse la confianza del actual presidente del Tribunal, quien a su llegada le creó el cargo de Coordinadora de Asesores en la Junta de Administración, Vigilancia y Disciplina, y ahora se obsesionó con designarla juez penal, materia en la que él es especialista.
La presunción de que el proceso de designación de nuevos jueces y juezas fue a modo, fue confirmada por las y los magistrados inconformes con Gamboa Olea, quienes hace unos días emitieron un comunicado en el que dan detalles de la situación y de cómo, la crisis interna ha escalado, debido a la actuación y declaraciones del mismo presidente.
Para atajar las críticas por el nombramiento de nuevos juzgadores, Luis Jorge Gamboa deslizó la idea de que, detrás de la inconformidad de sus homólogos, se escondían “intereses personales y familiares”.
Esta postura aumentó el rechazó que Gamboa tiene en el TSJ y magistradas y magistrados que se identificaron como “la mayoría”, emitieron ayer una postura que hicieron del conocimiento de la opinión pública.
“La mayoría” rechazó categóricamente haber tenido intereses de cualquier tipo en el proceso y refrendó que su inconformidad con los nombramientos se sustentó en claras irregularidades, motivo por el que, con fecha 19 de septiembre de 2024, solicitaron la suspensión y eventual reposición del proceso por vicios de nulidad.
Por ejemplo, señalaron que en el primer proceso de designación, entre los seleccionados figuraron el hijo de la ex magistrada María del Carmen Aquino Celis, Juan Manuel Jiménez Aquino, así como la esposa del presidente del TSJ, Vanessa Carmona Viveros; en este segundo proceso, volvió a aparecer la “alianza” de Aquino Celis con Gamboa Olea, ahora con el nombramiento como juez de su también hijo, Juan Carlos Jiménez Aquino, mientras Gambo Olea aprovechó su “nuevo proceso de designación” para consumar la designación de su amiga Paola Tapia quien de acuerdo con el testimonios de algunos magistrados, es quien controla los temas administrativos de la Junta de Administración.
“En el segundo proceso, fue seleccionado nuevamente otro hijo de la misma magistrada que es de las más cercanas al magistrado Gamboa Olea, así como colaboradores directos de este mismo y otros magistrados. Estas circunstancias han suscitado preocupaciones legítimas sobre la imparcialidad y transparencia que deben caracterizar estos procedimientos”, escribieron los magistrados inconformes en el documento que hicieron circular a medios de comunicación.
Como consecuencia de la situación, aparentemente provocado por el presidente del TSJ, la “mayoría” de integrantes del Pleno informó que no asistirán a las sesiones ordinaria y extraordinaria, convocadas por Gamboa Olea, con menos de 24 horas de anticipación, es decir, que volverán a hacerle el vacío que le han aplicado casi, desde que asumió la titularidad de su tormentosa y conflictiva presidencia, tanto que incluso ya nadie se acuerda de la nefasta gestión de la magistrada María del Carmen Verónica Cuevas López.
La crisis y polarización en el Tribunal Superior de Justicia ha escalado a tal grado, que la gobernadora Margarita González Saravia solicitó un encuentro con todos los magistrados que integran el pleno; en el encuentro desarrollado en la residencia oficial, Gamboa Olea fue duramente cuestionado por una gran mayoría de magistrados, a pesar de que a su salida él intentó minimizar las acusaciones de corrupción, tráfico de influencias y tener sumido al Tribunal en su peor crisis, tan solo a unos meses de que en Morelos se aplique la reforma judicial.
Durante este encuentro y con pleno respeto a la división de poderes, la gobernadora Margarita González solicitó a los magistrados “resolver ellos sus temas”, pero sí anticipó su preocupación por el irregular desempeño que han mostrado jueces, al liberar a presuntos delincuentes y de esa manera, actuar en contra de la sociedad.
Cabe señalar que todas estas irregularidades denunciadas directamente por las y los magistrados se dan en el contexto nacional de la reforma judicial con la que se pretende erradicar una vida de presuntas irregularidades y complicidades en el Poder Judicial, entre éstas los nombramientos a modo a favor de familiares y allegados.
Por lo que, en suma, lo que ha sucedido en la cuestionada presidencia de Luis Jorge Gamboa Olea, confirmaría que la reforma judicial se justifica y que su “caída” de la presidencia del Tribunal podría ocurrir de un momento a otro.




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