¿El arte es político? / Juan Beltrán
En repetidas ocasiones le he compartido como el woke ha ido metiéndose cada vez más en la industria, en esta ocasión del videojuego, y pareciera que para el año entrante la cosa va a estar mucho peor.
Dragon Age: The Veilguard es un próximo juego de rol ambientado en un mundo de fantasía, y qué mejor para evadir la triste realidad que tomar el control de un elfo que tiene que salvar al mundo mágico de la maldad.
Estamos de acuerdo que una de las razones del éxtio de videojuego es porque permite a las personas experimentar una “realidad” distinta a esta en la que existimos, para poder olvidar los problemas mundanos de la vida estudiantil o laboral, ¿no es así?
¿Enanos no binarios?
En Dragon Age: The Veilguard el jugador podrá crear a su personaje de entre cuatro razas típicas del as historias de fantasía –humano, elfo, enano y qunari- y personalizar sus rasgos detalladamente en un extenso creador de personajes, ¿cuál es el detalle?
Entre las distintas opciones existe el decidir el género del protagonista, algo muy común en este tipo de juegos, pero desde hace poco ya no son dos las opciones a elegir: masculino, femenino y no-binario. Además de poder decidir el pronombre con el que los demás personajes se referirán al jugador: Él, ella o elle.
En cuanto este tipo de detalles fue revelado al público, la barra de likes del tráiler se llenó en su mayoría de “no me gustas”, incluso de grandes fanáticos de la saga.
¿Elfos transgéneros?
Otra de las opciones que más ha causado revuelo es el deslizador de “cicatrices de cirugía”, que refieren a la cirugía de pecho que los hombres transgénero se realizan durante su transición.
Este tipo de decisiones ha dado mucho que hablar y las cosas no pintan bien para la salida de esta nueva entrega de la saga Dragon Age.¿De verdad es necesario incluir el género no binario y las cirugías estéticas en un juego que se desarrolla en un mundo de fantasía lleno de dragones y elfos?
Veremos qué pasa cuando The Veilguard se estrene, pero por el momento apesta a fracaso.




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