Angélica Estrada
Inteligencia y no ocurrencias, es lo que definirá la próxima estrategia con la que se buscará atender y resolver la severa crisis de inseguridad que flagela a los morelenses.
Margarita González Saravia, gobernadora electa de Morelos, advirtió, durante la presentación del último bloque de su gabinete, entre los que destaca la designación de Miguel Ángel Urrutia como próximo secretario de seguridad pública, que “ni rambos ni supermanes” resolverán la problemática, pues más bien lo que se necesita es inteligencia y experiencia, misma de la que goza el nuevo encargado de la seguridad.
Y ojalá así sea; los morelenses anhelamos, desde hace muchos años, el contar con alguien capaz de garantizar nuestra seguridad, aunque ya se le debió informar al nuevo funcionario que la situación es muy complicada.
De entrada, los índices marcan cifras récord en homicidios dolosos, más de 6 mil asesinatos fueron cometidos en el sexenio de Cuauhtémoc Blanco Bravo, y aunque él todavía comisionado de seguridad pública, José Antonio Ortiz Guarneros se justifique diciendo que “la mayoría eran delincuentes”, los escenarios nos mantienen viviendo entre el terror y pánico de quedar en el fuego cruzado o encontramos cuerpos desmembrados en algún lugar público.
Miguel Ángel Urrutia, ya debe ir planeando cómo reducir los índices de las extorsiones que crecieron un 800 por ciento o los feminicidios que aumentaron un 50 por ciento.

Los casos del robo de infantes en la zona oriente del Estado, y que recientemente fue reconocida, y claro minimizada, por el presidente López Obrador en “la mañanera” del pasado viernes; al menos son cinco casos reportados por los mismos ciudadanos.
El cierre y disminución de actividades de empresas refresqueras como Coca-Cola y Jarritos en la zona sur a causa de la violencia, también deberá ser atendido a la brevedad posible, pues se trata de inversiones que se traducen en fuentes de empleo.
Tanto la gobernadora electa como el nuevo encargado de la seguridad en el Estado, han resaltado la coordinación, ya establecida, con los 36 presidentes municipales, a quienes se les ha dejado claro la función que les corresponde, sumado a actividades que llevarán a cabo en conjunto con el Ejecutivo.
Pero, en el discurso todo suena bonito y posible, sin embargo se ha reconocido que la estrategia de seguridad implementada en los dos últimos sexenios -con fracaso comprobado- se mantendrá en la nueva administración.
Entonces, aquí cabe preguntar: ¿alcanzará el Mando Mixto Coordinado para hacer frente a tanta violencia o ya de plano nos esperamos a que supermán nos rescate?




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