
Vicente Gutiérrez Uriza
Estado de Guerra
Desde hace dos décadas, el país está inmerso en una variante de guerra civil permanente, donde la confrontación entre los cárteles del crimen organizado sigue llenando de cadáveres y de fosas clandestinas amplias zonas del territorio nacional. La suma hasta esta semana, es de 195 mil homicidios y 51 mil desaparecidos durante el sexenio de la transformación
Es el gobierno de López Obrador, quien desde su posición como candidato presidencial, ofreció pacificar al país en poco tiempo, atendiendo las causas de la violencia y mediante una estrategia de abrazos y no balazos, para intentar inmunizarse del concepto y la percepción de `’la guerra contra el narco’, utilizado como bandera política contra los gobiernos que le precedieron
Mientras avanzaban los conflictos armados en diferentes territorios, el gobierno barría para atrás acusando a Felipe Calderón de haber desatado el estado actual del conflicto armado. El desplazamiento de miles de soldados en batallones y mediante la Guardia Nacional no logran desactivar esta guerra de dos mundos, donde está inmerso todo el país, pese a las gráficas del optimismo presentadas durante las conferencias de prensa matutina
Las encuestas, aún cuando destacan la popularidad presidencial, registran niveles de desaprobación en varios rubros del gobierno, llevando el liderazgo el de la inseguridad pública. En este sentido, no es entendible, como los elementos de la Defensa Nacional y Marina encabezan la aceptación de los mexicanos
Esto último puede sea resultado de largos períodos donde sus elementos han actuado con sus planes de emergencia para atender a los ciudadanos en los desastres naturales, sin darles oportunidad de visualizar su fracaso como garantes de la seguridad interna
Como sabemos, ni la mejor estrategia de propaganda, ha logrado frenar una guerra y menos, evitar la aparición de ejecutados y la búsqueda de miles de desaparecidos como en todo México. Cuando despertamos en agosto de 2024, la violencia seguía ahí, como diría Tito Monterroso,
Por eso, para algunos mexicanos y analistas resulta incomprensible la decisión del presidente mexicano para abrir nuevos frentes de conflicto al final de su gobierno, confrontando a jueces, empresarios y periodistas para intentar desaparecer al poder Judicial, pero especialmente relevar a la presidenta de la Suprema Corte de Justicia y, varios jueces, por haber declarado inconstitucionales varias iniciativas de ley de su gobierno
En una visión al parecer tremendista, ante integrantes del IMEF, el historiador y director de Letras Libres, Enrique Krauze declaró: Reforma al Poder Judicial significará “la demolición de la República Mexicana” y, alertó que la reforma judicial representa un “peligro real” para la democracia en México y el posible regreso del país al “reino del caudillo”.
Krauze recordó que el Poder Judicial tiene los mismos años que la República Mexicana: 200. Vamos a tener la situación tristísima de que el 4 de octubre de 2024, en el 200 aniversario del nacimiento de la República, la demolición del Poder Judicial. Es decir, a la demolición de la República Mexicana”
En otro enfoque, Jorge Zepeda (Milenio. 22/08.) advierte que “López Obrador sigue abriendo frentes de batallas que él no habrá de librar. Hizo lo necesario para que la aprobación de la reforma judicial fuera pedregosa, al grado de que hoy el país enfrenta un paro de los trabajadores y funcionarios del sector
López Obrador puede estar convencido de que ningún proceso de cambio real será posible mientras exista una estructura con el poder de ser utilizada por los intereses del sistema, que buscan detener un cambio de régimen en favor de las causas populares.”
El periodista, considera que no es razón para explicar lo que ha estado haciendo en otros frentes. ”Ën los últimos días ha elevado la tensión en la relación con Estados Unidos por dos vías: los reclamos sobre la información respecto a la aprehensión de El Mayo Zambada y, sobre todo, las acusaciones de intervencionismo de ese país al financiar a través de una agencia de tercer orden a Mexicanos Contra la Corrupción”
”Igualmente gratuita parecería la dura respuesta del Presidente a la carta del Consejo Coordinador Empresarial respecto el debatido tema de la sobrerrepresentación.. Lo que sorprende es el tono faccioso que eligió, sobre todo porque el CCE ha sido un organismo asequible y relativamente responsable ante buena parte de las propuestas del gobierno respecto al salario mínimo, outsourcing y planes de inversión. Desafiar a los cinco principales empresarios del país a que tomen partido por una posición u otra no solo es incómodo, también abre zanjas a tumba abierta, en lo que debería ser una conversación de argumentos y razones”
Conclusión”: López Obrador parece haberse excedido en abrir nuevos puntos de conflicto, en medio de un país en guerra. Si atendemos a lo escrito por Zepeda, aliado de Morena y el presidente, no podemos descartar un cisma en el Movimiento para frenar los excesos presidenciales de última hora y se creen grupos de reacción contra su permanencia en el poder y asuma institucionalmente el relevo en el poder presidencial. Podría ser un choque de serias consecuencias por el fanatismo cultivado durante largo tiempo, donde a los tenedores de programas sociales entienden la entrega de recursos, como una instrucción para odiar a los adversarios del Presidente, lo que ha creado, un caldo de cultivo, casi explosivo




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